Por: Armando Ortega Navarro
Estudiante de MRRPPyP en la UAD Campus Zacatecas
Al escribir esta entrada quiero
partir de una premisa fundamental, "las redes sociales están transformando
al mundo y la forma en que nos relacionamos en los diferentes ámbitos de nuestra
vida.
Existen documentados
muchos casos de personas (físicas o morales) que han sabido hacer una campaña
muy exitosa a través de las redes sociales, y de esta forma han posicionado y
en ocasiones hasta catapultado su imagen a niveles muchas veces insospechados. Basta
con anotar en un buscador; "negocio de éxito en redes sociales", para documentarnos
y motivarnos con estas historias.
Sin embargo, me gustaría
hablar de la catástrofe que puede ocurrir cuando decidimos usar una desgracia para
acercarnos al publico y logramos el efecto contrario. Para ello tomare de
ejemplo un tweet que en menos de dos horas se convirtió en trending
tropic y puso en jaque a la compañía de alimentos más importante del país y del
mundo.
Me refiero al
desafortunado tweet que un comunnity manager de la empresa que manejaba la red
social de la marca Crunch México hizo.: “A los de Ayotzinapa les dieron Crunch"
Sabemos que el humor del
mexicano es agrio por naturaleza, solemos burlarnos de la muerte, reírnos de
nuestras desgracias, sin embargo hay un límite. un punto en el que el coraje colectivo esta tan enardecido que como reza un dicho popular ya no se busca quien la hizo sino quien la
pague.
Y es en este momento
cuando más cuidado debemos de tener en la forma en que nos sumamos a ese
pensamiento y buscamos la forma de congraciarnos.
¿Es posible que 7 palabras puedan causar un impacto tan negativo en una marca?
Al parecer si, pues desde
este penoso incidente a principios de noviembre de 2014 desaprecio toda publicidad ya no
existen comerciales de la marca en televisión nacional, se terminó la que
considero era buena campaña que habían
hecho en conjunto con un grupo musical "enjambre".
En sus redes sociales ya no existe movimiento. E incluso en su página de internet quedó un mensaje de despedida de
la campaña con Enjambre, aunque pareciera ser el presagio de su despedida en nuestro país.
Quise hacer un algo de
investigación de campo para soportar lo que escribo, para ello me dí a la tarea de
comprar una barra de este chocolate en alguna tienda de conveniencia y lo pude conseguir hasta la
cuarta en donde pregunte. Coincidencia júzguelo usted.
En noviembre
en la página www.change.org realizaron una campaña para exigir a Nestlé que como
parte de sus disculpas incluyera la foto de los 43 desaparecidos en su
producto Crunch, al día de hoy la petición lleva 27,745 firmas y amenazaba con un boicot de no no compra si no se atendía la petición, probablemente el boicot se ha llevado a cabo.
Pareciera ser que un
"inocente comentario" que lo único que buscaba era usar a favor de su marca una desgracia tan politizada. Sin embargo se salió de control,
no pudo atender a ningún principio de relaciones públicas que buscara crecimiento de la marca. si la finalidad era estar en mente del consumidor en efecto lo lograron, aunque de una manera muy negativa que creó rechazo contra su producto. Termino con la
campaña de Marketing del producto y tuvo un costo financiero muy alto para la
empresa. Que al menos en nuestro país lo llevo a una disminución importante
en su consumo.
Creo que vale la pena
aprender en cabeza ajena, como este caso hay muchos otros y bueno si una marca
mundial no ha podido controlar esta situación y revertirla de alguna forma dudo
mucho que nosotros amateurs en el tema de relaciones públicas podamos
hacerlo.
Necesitamos considerar el
costo social y financiero que cualquier tema puede causar en nuestra empresa y
sobre todo evaluar el costo de revertir cualquier efecto negativo en nuestras
marcas. Así mismo es necesario escuchar al público y valorar que tan factible
es atender a los requerimientos de nuestros consumidores a fin de posicionar o revertir el daño a una marca.

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