jueves, 5 de marzo de 2015

El poder de un Tweet, Puede acabar con una marca?

Por: Armando Ortega Navarro
Estudiante de MRRPPyP en la UAD Campus Zacatecas

Al escribir esta entrada quiero partir de una premisa fundamental, "las redes sociales están transformando al mundo y la forma en que nos relacionamos en los diferentes ámbitos de nuestra vida. 

Existen documentados muchos casos de personas (físicas o morales) que han sabido hacer una campaña muy exitosa a través de las redes sociales, y de esta forma han posicionado y en ocasiones hasta catapultado su imagen a niveles muchas veces insospechados. Basta con anotar en un buscador; "negocio de éxito en redes sociales", para documentarnos y motivarnos con estas historias.

Sin embargo, me gustaría hablar de la catástrofe que puede ocurrir cuando decidimos usar una desgracia para acercarnos al publico y logramos el efecto contrario. Para ello tomare de ejemplo un tweet que en  menos de dos horas se convirtió en trending tropic y puso en jaque a la compañía de alimentos más importante del país y del mundo.

Me refiero al desafortunado tweet que un comunnity manager de la empresa que manejaba la red social de la marca Crunch México hizo.: “A los de Ayotzinapa les dieron Crunch"



Sabemos que el humor del mexicano es agrio por naturaleza, solemos burlarnos de la muerte, reírnos de nuestras desgracias, sin embargo hay un límite. un punto en el que el coraje colectivo esta tan enardecido que como reza un dicho popular ya no se busca quien la hizo sino quien la pague.

Y es en este momento cuando más cuidado debemos de tener en la forma en que nos sumamos a ese pensamiento y buscamos la forma de congraciarnos.


¿Es posible que 7 palabras puedan causar un impacto tan negativo en una marca?

Al parecer si, pues desde este penoso incidente a principios de noviembre de 2014 desaprecio toda publicidad ya no existen comerciales de la marca en televisión nacional, se terminó la que considero era  buena campaña que habían hecho en conjunto con un grupo musical "enjambre". 

 

En sus redes sociales ya no existe movimiento. E incluso en su página de internet quedó un mensaje de despedida de la campaña con Enjambre, aunque pareciera ser el presagio de su despedida en nuestro país. 

Quise hacer un algo de investigación de campo para soportar lo que escribo, para ello me dí a la tarea de comprar una barra de este chocolate en alguna tienda de conveniencia y lo pude conseguir hasta la cuarta en donde pregunte. Coincidencia júzguelo usted.

En noviembre en la página www.change.org realizaron una campaña para exigir a Nestlé que como parte de sus disculpas incluyera la foto de los 43 desaparecidos en su producto Crunch, al día de hoy la petición lleva 27,745 firmas y amenazaba con un boicot de no no compra si no se atendía la petición, probablemente el boicot se ha llevado a cabo.

Pareciera ser que un "inocente comentario" que lo único que buscaba era usar a favor de su marca una desgracia tan politizada. Sin embargo se salió de control, no pudo atender a ningún principio de relaciones públicas que buscara crecimiento de la marca. si la finalidad era estar en mente del consumidor en efecto lo lograron, aunque de una manera muy negativa que creó rechazo contra su producto.  Termino con la campaña de Marketing del producto y tuvo un costo financiero muy alto para la empresa. Que al menos en nuestro país lo llevo a una disminución importante en su consumo.

Creo que vale la pena aprender en cabeza ajena, como este caso hay muchos otros y bueno si una marca mundial no ha podido controlar esta situación y revertirla de alguna forma dudo mucho que nosotros amateurs en el tema de relaciones públicas podamos hacerlo.


Necesitamos considerar el costo social y financiero que cualquier tema puede causar en nuestra empresa y sobre todo evaluar el costo de revertir cualquier efecto negativo en nuestras marcas. Así mismo es necesario escuchar al público y valorar que tan factible es atender a los requerimientos de nuestros consumidores a fin de posicionar o revertir el daño a una marca.

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